martes, 4 de marzo de 2008

La Emperatriz. (El progreso femenino)


Una mujer coronada y completamente vestida de rojo, sonríe mientras sostiene un escudo con una mano y un cetro en la otra. Se encuentra sentada en un gran trono con forma de retrete por donde se dilapida la riqueza de sus súbditos, a sus pies hay gran cantidad de dinero con los cuáles funda su poder y mantiene la fidelidad de sus numerosos lacayos, amontonados en torno a su trono.

La expresión de eterna felicidad en su rostro, viene de los fortuitos e inesperados sucesos recientes que la llevaron al poder, aun cuando por sus méritos propios no le correspondiese ocupar tal lugar.

La carta Nº III Denota el lujo desmedido, la vanidad, la superficialidad y mediocridad. Falta de manejo. Ineficacia. Falta de talento para ejercer un cargo o función.

Invertida: Inteligente y sabia la emperatriz representa la abundancia de dones materiales y fecundidad. Capacidad de mando, poder femenino, magia e intuición. Nacimiento.

El Falso Emperador. (La voluntad)


Un populista, de arrogante semblante, coronado con laureles, y vestido de súper héroe, esgrime un largo cetro terminado en una mano con el dedo índice extendido. Su mano derecha se afirma con seguridad en el pomposo cinturón que ciñe su gruesa cintura.
Su trono es un gigantesco retrete por donde se despilfarra gran cantidad de dinero y riquezas robadas a su pueblo.
Por el suelo, el papel higiénico es un rollo de billetes y del cielo cae una lluvia de monedas con las que ejerce el populismo que cimenta su poder y ansias de grandeza.
El personaje mira con displicencia hacia el futuro, confiado en su poder de cambiar la historia.


La cuarta carta del tarot representa la obstinación y el falso desarrollo del poder basado en el autoritarismo. Opresión, populismo. Crueldad.

Invertida: Representa el plano de las realizaciones concretas, la productividad, la ejecución y el poder bien ejercido. Poder y progreso masculino.

El Papa. (La fe)


Un obispo de, duro semblante, sostiene en su mano derecha una ostentosa cruz papal. Con su mano izquierda, por debajo, recibe donativos de un subversivo en huelga de hambre, representante de alguna minoría indígena, en retribución por sus "mediaciones". A su otro lado un familiar de algún supuesto DD.DD, le entrega parte de su jugosa indemnización y otras prevendas originadas de su privilegiada condición.
Al fondo se observa un sanitario que recibe las contribuciones de los feligreses, las cuáles servirán para edificar costosos colegios particulares y universidades privadas.
Desde el cielo caen monedas de oro para dar asilo a terroristas y cambiar la historia reciente del país.
Un cielo amenazante deja caer rayos, señal de la ira de Dios a cuya iglesia juró representar éste oscuro personaje. Su gesto parco denota que encabeza una institución en la cual no cree.

Numerada con el V. Significa estrechez de ideas, cerrazón, dogmatismo y despotismo para imponer las ideas. Significa además el seguir en la senda pese a haber perdido totalmente la fe.

Invertida: Representa la autoridad moral y la capacidad para impartir la enseñanza. Es una carta impregnada de sabiduría y prudencia, de abnegación y entrega a la humanidad.

Los Enamorados. (El amor)


Una regordeta mujer se debate entre dos amores: a su izquierda su pasado, representado por un activista del odio y la destrucción, padre de la delincuencia desatada, la injusticia y el crimen. A su derecha un líder que simboliza la corrupción y el populismo, tan querido y admirado por ella, muestra en su mano un ridículo texto que apoya y valida sus ideales.
Por sobre éstos tres personajes un serafín apunta su saeta directo sobre la mujer que se disputan uno y otro.
La protagonista de ésta comedia se muestra indecisa y opta por el coqueteo con ambos pretendientes.


Habla de la debilidad, falta de decisión y una permanente lucha entre partes antagónicas entre sí. Es propia de personas insustanciales, inconsecuentes e inconsistentes. Define también a las personas o instituciones que se entregan a muchos afectos a la vez. También define a personas o instituciones que basan su lealtad en la conveniencia del momento.

Invertida: Señala una decisión en el campo de los afectos, la seguridad de los sentimientos y el arraigo a las cosas y las personas. Elección difícil entre dos caminos distintos.

El Carro. (Éxito)


Un personaje miope, regiamente vestido, monta un fastuoso carruaje con un retrete como butaca principal. A éste retrete van aparar los enormes recursos invertidos para mover éste pesado e ineficiente transporte. Mediante dos bridas, el personaje conduce a dos deteriorados buses “enchulados”, sobre una alameda repavimentada y repleta de "eventos". De los buses sale gran cantidad de humo, pero llevan sendos sellos verdes que les permiten circular sin problemas. Del cielo llueven billetes y excedentes del cobre para conseguir votos de parlamentarios y funcionarios corruptos que den su apoyo para financiar éste mal invento.
El personaje conduce sin escuchar las voces que le advierten del error de construcción de su ineficiente artefacto.


La carta Nº VII, significa ambiciones desmedidas y dicotomía entre lo que se quiere conseguir y lo que se puede lograr. Representa también el riesgo de ir tras un fin sin importar los costos que ello implica.

Invertida: Representa la voluntad ligada estrechamente con la constancia, el trabajo honesto y la decisión. Es sinónimo de la persona exitosa en base a su talento y trabajo. Exito como resultado del trabajo honesto.

La Injusticia. (La libertad)


Una mujer sentada en un trono, sostiene una espada quebrada en su mano derecha mientras sostiene con su izquierda al hijo de un delincuente, que lacta directo de su pecho. Aunque lleva una venda, ésta se mantiene por sobre su ojo izquierdo para poder ver y recibir dineros provenientes del terrorismo, la delincuencia y la corrupción, que le ayudarán a interpretar “correctamente” y aplicar la ley en forma ecuánime.
A sus pies un terrorista le brinda sus agradecimientos, mientras un oscuro personaje se retira luego de haberle dejado un ofrenda. Al fondo un retrete recibe los dineros que financian sus servicios y con los cuáles se paga las defensorías públicas de los criminales que son indultados a través de la puerta giratoria que se esconde detrás del trono.

Es la carta Nº VIII y en nuestro caso en particular como país, es un arcano marcado por lo negativo, dada la subordinación del poder judicial al ejecutivo, lo que le resta total y absolutamente su autonomía. Significa, entre otras cosas, falta de criterio e iniciativa. Indica desorganización y corrupción. Nos advierte del peligro inminente de ser traicionados, utilizados o engañados.

Invertida: Es la estabilidad y orden, lo que conlleva a un estado de armonía con la naturaleza y los demás. Crecimiento, desarrollo. Ecuanimidad.

El ermitaño. (Metafísica)



Un anciano camina pausadamente sosteniendo un báculo mientras con su otra mano sostiene un farol que le ayuda a encontrar el camino en la oscuridad. Cada cierto tiempo se detiene para mirar hacia atrás hacia una lápida con muchas inscripciones, ante la cual un grupo de deudos se reúne a rememorar hechos trágicos y abrir heridas abiertas.
Sobre la lápida gruesos nubarrones oscurecen el cielo y advierten de una inminente tempestad, hacia adelante el cielo se muestra claro y calmo.

Es la cerrazón y el mutismo, la avaricia, aun cuando pueda estar acompañada de pobreza y misantropía. Esta carta representa la incapacidad de avance debido a estar mirando constantemente el pasado. Retraso, estancamiento e involución.

Invertida: Define a quienes buscan en su interior y hacen luz en medio de la oscuridad. Son aquellas personas capaces de mirar hacia atrás sólo para recapacitar, replantear el sendero y continuar hacia adelante con mayor denuedo y convicción. Implica fe en el devenir. Evolución y ascenso.