viernes, 29 de febrero de 2008

La Rueda de la fortuna. (La suerte)


En un terreno desvastado por la corrupción un grupo de políticos corre frenéticamente alrededor de un círculo conformado por sillas, van con títulos ostentosos en la mano, dispuestos a ocupar cargos para los que no reúnen ni los mínimos requisitos o capacidades. En el fragor de su estampida se hacen zancadillas unos a otros olvidando sus lealtades y alianzas.
Un personaje multifacético, olvidando sus lealtades, acepta entrar a éste juego sucio con tal de sacar algún beneficio de ello.
De un cielo amenazante caen monedas y billetes para financiar ésta descomunal repartija. A lo lejos una fortaleza ostentosamente iluminada está acompañada por dos árboles que se han marchitado por falta de riego. Al fondo en el horizonte un retrete recibe los impuestos de la plebe.

Indica Retraso, resistencias internas, auto complot, pérdidas y derroches de energía que conllevan el no conseguir los objetivos propuestos. Desaprovechamiento de las oportunidades. Despilfarro.

Inversa: Es el constante movimiento, el cambio, la suerte y la diversidad de situaciones, el rodar de una circunstancia a otra con la riqueza de posibilidades que trae consigo tanto movimiento. Oportunidades.

La fuerza. (Poder de la Mente)


Una figura femenina que lleva un vistoso sombrero con el símbolo del infinito, sostiene entre sus manos, y sin esfuerzo alguno, las fauces de un populista vestido de rojo, con ínfulas de encabezar una revolución muerta hace años en todo el mundo. De la putrefacta boca de éste asqueroso ser, emana un tufo pestilente y lenguaje inicuo, pero es controlado por la fémina que, aunque bien armada, sólo recurre a la razón para ejercer su dominio.
En las sucias manos del populista hay una caricatura de lo que parece ser una especie de constitución, la cual resulta ridícula y extemporánea.


La carta XI, representa el valor y coraje, la potencia, audacia y el predominio de la inteligencia por sobre la fuerza física o animal. Es el gobierno de las ideas justas y razonables sobre el terrorismo y el populismo. La victoria de lo sutil y elevado sobre lo burdo y decadente. El triunfo de la luz sobre la oscuridad y de lo inmaculado por sobre lo pestilente.

Invertida: Representa la crueldad, la ambición, la infamia, la mentira, el populismo y el orgullo.

El colgado. (El sacrificio)


Un personaje de clase trabajadora, con sus ojos vendado y atado de manos, cuelga invertido, atado de uno de sus pies. Mientras a su izquierda un delincuente, el la total impunidad, vacía sus bolsillos de su pago diario. A su derecha un político trata de robarle lo que aun posee.
De sus bolsillos caen numerosas monedas hacia el hoyo sin fondo de los impuestos, la iglesia trata de apoderarse de algo de éste despojo.
Pese a la injusta situación, el personaje mantiene la calma y soporta estoicamente ésta infamia.

El Colgado es la carta Nº XII y significa trabajo inconcluso, sacrificios no recompensados, corrupción e imperio del anarquismo. Denota esfuerzos desmedidos o sobreexplotación por parte de terceros carentes de ética y sentido de justicia. Tiranía.

Invertida: Indica una situación en que la persona termina un ciclo y decide dar vuelta a todas las cosas que la rodean, para descubrir su verdadero aspecto. Implica además abnegación y sacrificio, aceptados como el justo precio por aquello que se lucha.

La Muerte. (Karma y reencarnación)


Un personaje mitad cadáver, mitad vital, limpia con una guadaña un terreno tapizado de excrementos, cadáveres y desechos corruptos, para dejar tras de sí un terreno fértil para la nueva siembra, en la que ya brotan nuevas hojas. Sobre la faena llueven monedas y billetes, destinados a pagar suculentas indemnizaciones a inescrupulosos deudos de "supuestos" DD.DD. Un rayo que cae con violencia advierte que la historia puede ser cambiada, pero la verdad se impone tarde o temprano cuando sale el sol y muestra el panorama final.

La muerte es la carta Nº XIII y su significado es el abandono y la destrucción. Representa las personas o instituciones capaces de depredar su entorno a fin de saciar apetitos personales, sin importar qué costo tengan que pagar los demás. Es el egoísmo que carcome las sociedades y las personas que envenenan su ambiente laboral y/o familiar. Pesimismo, desgano, destrucción. Es la típica carta de los populistas.

Invertida: Representa la renovación de ideas y la destrucción previa a la construcción de algo nuevo y más fecundo que lo anterior. A pesar de su iconografía, la muerte es una carta cargada de esperanzas y que brinda la posibilidad de redención consigo y los demás. Es el inicio del perdón que lleva al reencuentro de verdad. Renovación luego de un proceso.

La Templanza. (El tiempo)


Un ser ángel, con sus alas desplegadas, sostiene en sus manos dos jarras con las cuales mezcla el contenido de ambas. Lo rodea un prado de hermosa verdura y frondosidad. A lo lejos un árbol crece fuerte bajo los efluvios provenientes del cosmos.
Un gran número de billetes y monedas utilizados para fines corruptos vuelan hacia el cielo en señal que serán devueltos a sus verdaderos dueños.

Este arcano cuyo número es el XIV significa inconstancia y desorden, falta absoluta de cooperación para solucionar los problemas, falta de auto análisis para enmendar los errores propios. Autocomplacencia.

Invertida: Aceptación de los demás, adaptación y equilibrio, paciencia y tolerancia. Es un estado mental favorable para emprender cosas grandes en compañía de otros. Empresa.

El Diablo. (La seducción)


Un ser con alas de murciélago, seductor, manipulador y maléfico, en lo alto de una columna, mantiene bajo su influencia a dos humanoides: a su izquierda una hembra desnuda, representa la debilidad y la incapacidad, mientras que a su derecha se sitúa un macho ignorante, inconsistente y falto de capacidades para autogobernarse.
Ambos humanoides están maniatados y sus cuellos encadenados a la columna de donde nace el poder de éste maléfico ser.
Al fondo de lo que parece el aberno, hay un pozo de petróleo que le confieren poder absoluto sobre todas las cosas.
Para completar su arsenal, una lluvia de dinero en moneda y billetes cae en forma constante, atrayendo a quien se deje seducir.
En su mano izquierda el maléfico ser muestra una gran moneda de oro mientras que en la otra mano sostiene un ridículo ejemplar de su “propio” evangelio.
La carta XV, representa las intrigas, la falta de escrúpulos, la fuerza descontrolada y las aberraciones. Marca a los personajes dictadores, asesinos y maquiavélicos.

Invertida: Es una carta cargada de magnetismo y poderes ocultos que reportan una influencia ventajosa sobre los demás. Es la seducción y el manejo de los apetitos animales. Es también el éxito personal.

La Torre. (Destrucción)


Un rayo que irrumpe desde lo alto alcanza a una torre fuertemente cimentada en la tierra, de la que desprende su parte superior, con las almenas y una bandera que lleva estampados los colores de la corrupción.
De su interior surge gran cantidad de monedas de oro y billetes, además de un costoso y oculto jarrón. Dos personajes caen también: una figura femenina coronada y un déspota disfrazado de emperador.
El edificio cae hacia la izquierda, pero arrastra en su aparatosa caída a personas y objetos.
A lo lejos, lacayos de los dos personajes corren a esconderse.

El arcano Nº XVI es el total caos, la destrucción y el exceso. Señala todos los defectos y vicios llevados al extremo y su desolador efecto sobre nuestras vidas. Nos recuerda también que tarde o temprano el peso de nuestras malas acciones nos será cobrado con dolor. Inminente pérdida. Fracaso.

Invertida: Es la destreza, el vigor y la valentía. La capacidad de levantarse luego de la tragedia.